Ciao ragazzi! Come va?
Aquí estoy otra vez haciendo repaso de mis aventuras por Genova. Una vez más os pido perdón por la falta de novedades de los últimos días, pero esta vez tengo justificación: primero que tuve que recluirme en la biblioteca para el examen que tuve el martes 28 (un 30!!!), y luego que nos fuimos de puente del 1 de mayo a Soanne, el pueblo de una amiga, que está entre Las Marcas y Emilia Romagna. Pero bueno, de todo esto hablaré más adelante, como siempre con comentarios y fotos de cada momento, pero ahora vamos a seguir donde lo dejamos…
Me había quedado con el resumen resumidísimo de lo que fueron mis últimas 2 semanas en Coruña, así que ahora me toca seguir con la vuelta a Genova, que esta vez no fue sola sino con Carlos. La jornada de viaje no tiene mucho que contar, simplemente que acabamos hasta arriba de aeropuertos, aviones, trenes y buses… qué paliza!! Lo bueno es que en casita nos esperaban Zaira y Sergio con una pizza calzone del vulcano!! Mmmmmm…
Al día siguiente excursión por Genova. La verdad es que Carlos me lo pone cada vez más difícil, que con tantas visitas me estoy quedando sin ciudad que enseñarle. La propuesta es ir a Pegli en el navebus con Sergio y Zaira, y luego ver allí el jardín de villa pallavicini. Cuando llegamos al puerto nos enteramos que por la mala mar han decidido cortar el servicio, así que tenemos que ir hasta allí en el bus…

Después de unos 40 minutos de atascos por fin llegamos a Pegli. Rastreamos el paseo marítimo en busca de un panificio para comprar un poco de focaccia y todo cerrado. Nos cruzamos con una señora y le preguntamos cómo es que no hay nada abierto y nos mira como si fuésemos marcianos: «Es que son casi las 3!!», acabáramos!! jej. No nos rendimos, el Coop está abireto al mediodía, y en la sección de panadería también venden focaccia. Además nos da la oportunidad de probar la farinata, que es una especie de tarta salada hecha con harina de garbanzos muy típica de Genova. Nos cogemos todo el petate y nos vamos a comer a un banco del paseo marítimo, pero en cuestión de un par de minutos el cielo se encapota por completo y empieza a llover, bueno, no sólo llueve, sino que graniza. Decidimos ir a tomar un heladillo mientras se calma el tiempo y cuando por fin deja de llover nos encaramamos a Villa Pallavicini. Del parque no tengo mucho que contar, que ya os había hablado de él cuando fuimos Zaira y yo solas. La única anécdota es que como había llovido estaba todo un poco resbaladizo, y subiéndome a un puentecillo para sacar una foto resbalé, y me pegué la culada de mi vida!! Jejjej, toda la semana con moratones…

Volvimos para casa otra vez en bus, pero siendo esta vez un viaje mucho más largo y cansado, porque era hora punta y no dábamos avanzado entre el tráfico. Ah! y por la noche pizzería Ravecca y Piazza delle Erbe, que es viernes y hay que disfrutar del ambiente!!
Mañana más chic@s, un besiño!!
La sonrisa estupenda de la última foto ¿es mismamente del rictus o fue antes del «tropiezo»? De todas formas, estás muy guapa.